personas-afrodescendientes1Afrodescendientes, discriminación racial y racismo

El término afrodescendiente fue institucionalizado en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (Declaración y Programa de Acción de Durban) entre el 31 de agosto y el 8 de septiembre de 2001[1].

Una persona afrodescendiente es aquella de origen africano que vive en las Américas y en todas zonas de la diáspora africana por consecuencia de la esclavitud. Este término ha estado sujeto a localismos, como afromexicanos, afropanameño, afroperuano, entre otros. En México las personas afrodescendientes son las descendientes de mujeres y hombres africanos que llegaron a la Nueva España -en su mayoría- como personas esclavizadas, especialmente en los siglos XVI y XIX y se permanecieron en la sociedad, abonando a la vida cultural, económica y social.

Historia de discriminación

Históricamente, en el periodo virreinal convivieron mujeres y hombres nahuas, otomíes, españoles, africanos, wolof y mandingas, entre otros. Estas coincidencias se generaron por los europeos que llegaron a América para colonizar sus tierras y que trajeron personas africanas de manera forzada, extraídas de sus comunidades y de sus familias principalmente en Gambia, Senegal, Congo, Angola y Mozambique, ello con la consigna de suplir la mano de obra indígena dadas las bajas de esta población en las primeras décadas de la Conquista, el Virreinato y la Colonia.

Durante la época virreinal se hacían diferenciaciones de la población al momento de nacer: la esclavitud era heredada por el vientre materno: las hijas e hijos de madres esclavas se registraban como esclavos/as y en caso contrario se registraban como personas libres. Los cuadros de castas de la Nueva España ilustran el desprecio hacia ellos, por ejemplo hijos/as de personas blancas con negras eran denominadas “mulatas”, como metáfora del cruce de una mula (persona negra) y una yegua (persona blanca). En términos administrativos y sociales era una manera de adscribirse obligatoriamente a una identidad.

Luego de concluida la independencia (1829), se decreta la abolición de la esclavitud donde se integra a la población afro, se promulga la igualdad de la población y se prohíbe el sistema de castas, y aunque fueron partícipes del proceso, no se reivindicaron sus identidades. Así que las personas afro desaparecieron del discurso político, siguiendo presentes en la realidad y el desarrollo del país. Posteriormente en otras migraciones, llegaron por necesidad, en algunos casos escapando de la esclavitud de Estados Unidos. Por otra parte, la abolición de la esclavitud en los hechos fue un proceso largo: en el siglo XIX hubo reminiscencia de este régimen.

Con la popularidad de las ideas evolucionistas planteadas por Darwin y el creciente proceso de industrialización, el racismo (que se desarrolló a finales del siglo XVIII y XIX como la jerarquización de personas por características físicas, sociales y fenotípicas), la preferencia por lo europeo y la constitución del imaginario de lo mexicano como la mezcla de lo indígena con lo español subordinó e invisibilizó a las personas afrodescendientes.

Gracias a movimientos internaciones se está dando la reivindicación en México, donde se exige el reconocimiento de la deuda histórica con esta población.

Concepto y presencia Constitucional

Si bien el concepto de personas afrodescendientes se empezó a usar de forma institucional en México a finales del siglo XX, no ha logrado arraigarse como un concepto de identidad; incluso hay personas, poblaciones y pueblos que se revindican como negras sin comillas. A la pregunta de cómo querían ser denominados en el Censo Piloto de la Población negra de la Costa Chica, la respuesta unánime fue negros[2]. En este sentido, no extraña que el mismo resultado obtuvieron los investigadores de INEGI al realizar las pruebas piloto para el diseño del cuestionario de la Encuesta Intercensal 2015.

En el artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se establece que: “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.”. Dicho artículo, aunque reconoce la diversidad cultural de la nación, ignora a la población afromexicana, descendiente de procesos históricos de colonialismo, mestizaje, esclavitud y migración. A nivel estatal, sólo las Constituciones Políticas de los Estados de Oaxaca (1998) y Guerrero (2014) incluyen a estas comunidades. La primera, en su artículo 16 reconoce “a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, sus formas de organización social, política y de gobierno”. La segunda contiene una sección (Sección II, título primero) con 7 artículos sobre los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos.

Que no exista un reconocimiento de las personas afromexicanas en las demás constituciones es un ejemplo de la invisibilización de estas comunidades en la agenda política y social del país y los consiguientes obstáculos que sobrellevan, como es la discriminación.

Son las leyes locales antidiscriminatorias de Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Colima, Distrito Federal, Durango, Nayarit, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas donde la cláusula antidiscriminatoria incluye la prohibición de discriminar por origen étnico y las de Baja California, Chiapas, Colima, Distrito Federal, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas señalan que se prohíbe discriminar por motivo de raza[3].

Marco Internacional

La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965), en su artículo 1, párrafo 1, definió la discriminación racial de esta forma:

  1. En la presente Convención la expresión “discriminación racial” denotará toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública[4].

El 26 de octubre de 1966, la Asamblea General de Naciones Unidas, en su Vigésimo primero periodo de sesiones, aprobó la resolución 2142 (XXI) Eliminación de todas las formas de discriminación racial (A/6484), recordando que el año anterior aprobó la Convención, determinó entre otras cosas proclamar el 21 de marzo como Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial[5].

Posteriormente, la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en su 20.ª reunión, del 24 de octubre al 28 de noviembre de 1978 en París, aprobó la Declaración sobre la raza y los prejuicios raciales, la cual fue muy relevante porque hizo una serie de precisiones, como que “los seres humanos pertenecen a la misma especie y tienen el mismo origen” y en contra partida, que “la diversidad de las formas de vida y el derecho a la diferencia no pueden en ningún caso servir de pretexto a los prejuicios raciales”[6]. A su vez, la Declaración aportó una definición más completa de racismo, en su artículo 2, párrafo 2:

  1. El racismo engloba las ideologías racistas, las actitudes fundadas en los prejuicios raciales, los comportamientos discriminatorios, las disposiciones estructurales y las prácticas institucionalizadas que provocan la desigualdad racial, así como la idea falaz de que las relaciones discriminatorias entre grupos son moral y científicamente justificables; se manifiesta por medio de disposiciones legislativas o reglamentarias y prácticas discriminatorias, así como por medio de creencias y actos antisociales; obstaculiza el desenvolvimiento de sus víctimas, pervierte a quienes lo ponen en práctica, divide a las naciones en su propio seno, constituye un obstáculo para la cooperación internacional y crea tensiones políticas entre los pueblos; es contrario a los principios fundamentales del derecho internacional y, por consiguiente, perturba gravemente la paz y la seguridad internacionales.

La Organización de las Naciones Unidas ha organizado tres conferencias mundiales contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y formas conexas de intolerancia (1978, 1983 y 2001). Mientras que las dos primeras, realizadas en Ginebra, habían abordado más la discusión del problema del apartheid y la segregación racial, en la tercera realizada en Sudáfrica, “los Gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y las agencias internacionales discutieron acerca de las medidas que deben tomarse para evitar, combatir y eliminar cualquiera de las complejas y diversas formas que adopta la discriminación por razón de raza”[7]. De esta última conferencia surgieron tres documentos: la Declaración, el Plan de Acción y las Resoluciones aprobadas por la Conferencia[8]. El plan es conocido como Plan de Durban, por la ciudad donde se realizó el evento y contiene varias medidas generales que los Estados deberán realizar.

México ratificó la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (ICERD por sus siglas en inglés) el 20 de febrero de 1975, pero fue hasta el 15 de marzo de 2002 cuando reconoció la competencia del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD). Nuestro país ha presentado 11 informes periódicos, cuatro de ellos consolidados, y dos informes complementarios ante el Comité. El CONAPRED junto con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), encabezaron en 2012 la última sustentación de los informes periódicos consolidados 16° y 17°[9].

En 2012, fue creado el Grupo de Trabajo CERD para dar cumplimiento a las recomendaciones a México del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, este grupo intergubernamental está conformado actualmente por 50 instituciones de los distintos poderes y órdenes de gobierno, así como de algunas entidades federativas de la República Mexicana, entre ellas el COPRED.

Localización y cuantificación de población afrodescendiente

Para su análisis, encontramos tres distinciones en el estudio de la población afrodescendiente en México:

  • Refiere a aquellas personas que sus antepasados tienen origen africano, pudiendo tener o no nacionalidad mexicana.
  • Personas de origen africano nacidas en el territorio nacional o con nacionalidad mexicana.
  • Población Negra. Acepción popular con la que se identifican.

En el país estas poblaciones se encuentran en diversas zonas de entidades federativas como en la Costa Chica de Guerrero, Oaxaca (región de Pinotepa Nacional y frontera con Guerrero), Coahuila, Zacatecas, Veracruz, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo, Jalisco, Tabasco, Puebla, Colima, Michoacán, Sinaloa, Guanajuato, Querétaro y Distrito Federal (con mayor visibilidad en el norte de la delegación Iztapalapa); y aunque esta composición social cultural y demográfica es producto de procesos, conocidos y documentados, actualmente no se tienen datos demográficos oficiales sobre la población afrodescendiente. Sin embargo, a finales de 2015 el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dará a conocer los resultados de la Encuesta Intercensal 2015 en la cual se incluirá su medición, lo cual representa un hecho trascendente para hacer el diseño de políticas públicas.

El racismo (opiniones, creencias, prejuicios o estereotipos sobre superioridad o inferioridad de unas personas respecto a otras en base al color de piel, rasgos de la cara, tipo de cabello y prácticas culturales) en México impide el disfrute de derechos, de manera que hay comunidades de personas afrodescendientes que viven en condiciones de pobreza y exclusión en zonas de Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, así como también son objeto de burlas y maltrato cuando viajan fuera de su lugar habitual de residencia:

En la vida diaria, el racismo se expresa sobre todo en chistes, comentarios y frases que ridiculizan, minusvaloran o desprecian a las personas por su tono de piel, su historia, su cultura, sus tradiciones o su condición social. Frases como “El negrito en el arroz”, que califica como desagradable el tono de piel oscura; “Trabajar como negro”, que refleja la condición de esclavo y sobreexplotación a la que estuvieron sometidos los pueblos africanos; “Cena de negros”, que indica que las personas de este tono de piel se comportan de manera violenta o poco amable, son algunos ejemplos de esas prácticas, que muchas veces se reproducen de manera irreflexiva[10].

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Marco Jurídico de protección de los derechos de las personas afrodescendientes a nivel local, nacional e internacional

Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, noviembre de 2001.

Convención Internacional para la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial, diciembre de 1965.

Convenio Núm. 169 sobre pueblos indígenas y tribales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 27 de junio de 1989.

Convenio 111 de la OIT Relativo a la Discriminación en Materia de Empleo y Ocupación, junio de 1958.

Declaración sobre los Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales o Étnicas, Religiosas y Lingüísticas, 18 de diciembre de 1992.

Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales, noviembre de 1978.

Declaración de Principios sobre la Tolerancia, noviembre de 1995.

Proyecto de Convención Interamericana contra el Racismo y toda Forma de Discriminación e Intolerancia.

Observación General 20. La No Discriminación y los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, julio de 2009.

Observación General 18. No discriminación.

Declaración y Programa de Acción de Viena, julio de 1993.

Informe de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, septiembre de 2001.

Conferencia Regional de las Américas, diciembre de 2000.

Reconocimiento del Año Internacional de los Afrodescendientes, junio de 2010.

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Discriminación hacia las personas afrodescendientes en la Ciudad de México

En una encuesta realizada por la Casa Hankili África México a 300 personas en la Ciudad de México, se les preguntó ¿qué piensas tú cuando yo digo negro? el 74% dio una evaluación negativa, 6% positiva y 20% neutra. En el imaginario de 60% de las personas encuestadas ‘Africano’ se relaciona con miseria, ignorancia, ilegal, hipersexualidad, pereza, guerra, conflicto. ‘África Negra’ es relacionada en primer lugar (78%) con miseria y conflicto; en segundo lugar (14%) con selva, animales y tribu.

En otro esfuerzo, en junio de 2013 se realizó la primera Encuesta sobre Discriminación de la Ciudad de México (EDIS-CdMx 2013), y en ella se preguntó a las personas que viven y transitan en esta ciudad cuál es su percepción sobre la discriminación, así como que ofreciera testimonio de sí había sido discriminada o conocía a alguien que hubiese sido objeto de dicha experiencia. La encuesta incluye preguntas sobre la discriminación que viven las personas afrodescendientes, así como por el color de piel.

El color de la piel (17%) se encuentra como la segunda causa más común de discriminación en la CDMX, según las menciones espontáneas

Cuando se les preguntó a las personas encuestadas ‘Cuando escucha el término “discriminación” ¿qué es lo primero que se le viene a la mente?’, después de respuestas como ‘pobreza’, ‘maltrato’, ‘desigualdad’ quedó en noveno lugar ‘racismo’ con 5.3% (alejado 8.4% del primer lugar) y en décimo lugar ‘color de piel’ con 5.0%.

Al preguntar si existe discriminación hacia personas de una lista de 40 grupos, los resultados mostraron que el más discriminado es la población indígena y que existen características asociadas que también forman parte de esta problemática, como el color de la piel, hablar una distinta lengua o ser afrodescendiente. A este respecto es importante mencionar, que la aparición de este último grupo hacia la mitad de la tabla, puede indicar que las personas entrevistadas no están tan familiarizadas con el término, como si lo están con el de población indígena, aunque no dejan de ser porcentajes elevados.

80.4 por ciento consideran que se discrimina a las personas de piel morena. Mientras que 76.3 por ciento considera que se discrimina a las personas afrodescendientes

Como un aspecto importante a considerar, hubo grandes variaciones de respuesta en las delegaciones. Como ejemplo de ello, en Miguel Hidalgo un 84.9% considera que existe discriminación hacia este grupo y en cambio, en Gustavo A. Madero este porcentaje baja 16.2 puntos porcentuales ubicándose en 68.7%. Esta distinción puede deberse a la presencia de este grupo en la zona y por ello la discriminación es más visible.

De entre los 40 grupos en situación de discriminación contemplados en la EDIS CDMX 2013, se pidió a las personas participantes que eligieran al grupo más discriminado y sólo el 0.6% eligió al grupo de afrodescendientes en este puesto, colocándolo en el lugar 25 de esta lista, por arriba de las personas travestis, transexuales, jóvenes, embarazadas, etc.; pero por debajo de indígenas, gays y trabajadoras sexuales, entre otras.

De las personas que consideran que se discrimina a las personas afrodescendientes, la mitad considera que se les discrimina ‘mucho’

El 0.6% que indicó que las personas afrodescendientes son las más discriminadas señaló que las formas en las que se les discrimina son principalmente señalamientos, ofensas y burlas[11] (66.7% del total); maltrato, rechazo e indiferencia[12] (23.2%) y 4.4% dice que no se les da trabajo.

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De manera complementaria mencionamos que el 10.7% encontró a las personas de piel morena como el grupo más discriminado. Quienes les identificaron de esa manera, señalaron que las principales formas en las que se les discrimina son: señalamientos por su color de piel, insultos racistas o burlas[13] que conforman 48.5% del total; maltrato, rechazo e Indiferencia[14] suma 16.7% y resalta que el 2.5% considera que esta discriminación se traduce en negación de empleos.

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Referencias

Avendaño Villafuerte, Elia. Estudio sobre los derechos de los Pueblos Negros de México. Universidad Nacional Autónoma de México. México, 2011.

Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Guía para la Acción Pública: afrodescendencia. Población afrodescendiente en México. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. México. 2011.

Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Fundamentos de la armonización legislativa con enfoque antidiscriminatorio, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), Colección Legislar sin Discriminación Tomo I, México 2013

Espinosa, Eduardo Luis. Viaje por la invisibilidad de los afromexicanos. Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública. México, 2014.

Habermas, Jurgen. La inclusión del otro. Estudio de Teoría Política. Editorial Paidós. España, 1999.

Reyes Larrea, Israel; Rodríguez Mitchell, Nemesio J.; Ziga Gabriel, José Francisco (Comps.). De Afromexicanos a Pueblo Negro. Foro Afromexicanos. Por el Reconocimiento de los Derechos del Pueblo Negro de México. Universidad Nacional Autónoma de México, México. Segunda edición, junio de 2012.

Telles, Edward. Pigmentocracies. Ethnicity, race and color in Latin America. The University of North Carolina Press, USA, 2014.

Velázquez, María Elisa; Iturralde Nieto, Gabriela. Afrodescendientes en México. Una Historia de silencia y discriminación, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México. 2012.

Documentos

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, Xenofobia y Formas conexas de intolerancia. Organización de Naciones Unidas, 2001

Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México, COPRED, Ciudad de México 2013.

Programa Anual para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México. COPRED, Ciudad de México, 2014.

Encuesta NEGRO, Casa Refugio Hankili África. Diciembre 2009-febrero 2010

[1] Consejo Nacional para Prevenir la discriminación, Guía para la Acción Pública: afrodescendencia. Población afrodescendiente en México, p. 23.

[2] Reyes Larrea, Israel; Rodríguez Mitchel, Nemesio; Ziga Gabriel, José Francisco, De Afromexicanos a Pueblo Negro, 2ª. Ed, México, UNAM, 2012.

[3]Cabe señalar que el Distrito Federal incorporó el motivo en la reforma a la Ley en la materia del 8 de septiembre de 2014. La información fue obtenida del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Fundamentos de la armonización legislativa con enfoque antidiscriminatorio, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), Colección Legislar sin Discriminación Tomo I, México 2013.

[4]Consultar en: http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CERD.aspx De acuerdo al Diccionario de la Real Academia, racial es 1. adj. Perteneciente o relativo a la raza.

[5]Consultar en: http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/2142%20%28XXI%29

[6]Consultar en: http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/RaceAndRacialPrejudice.aspx

[7]Velázquez, María Elisa y Gabriela Iturralde Nieto. Afrodescendientes en México. Una Historia de silencio y discriminación. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México. 2012, pp. 108.

[8]Pueden ser consultados en el “Informe de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia” disponible en: http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/CONF.189/12

[9]Para mayor información consúltese la siguiente liga: http://www.conapred.org.mx/index.php?contenido=pagina&id=419&id_opcion=428&op=428

[10]Afrodescendientes en México. Una Historia de silencia y discriminación. María Elisa Velázquez y Gabriela Iturralde Nieto, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México. 2012, pp. 102

[11]Sumando los porcentajes de las respuestas ‘se les dice negros’, ‘los ofenden’, ‘les ponen apodos’, ‘se les dice esclavos’, ‘se burlan de ellos’.

[12]Sumando ‘los ven feo/son mal vistos’, ‘se les ignora’, ‘se les cierra la puerta de los lugares’, ‘no se quieren mezclar con ellos’.

[13]Sumando las respuestas ‘les dicen negros’, ‘les hacen insultos racistas’, ‘les hacen burlas’, ‘les dicen indios’, ‘les ponen apodos’, ‘les dicen esclavos’.

[14]Sumando las respuestas ‘los hacen de menos’, ‘los ven de mala manera’, ‘los rechazan por ser morenos’, ‘los tratan mal´, ‘no los tratan como los demás, ‘no les hacen caso’.